04 febrero 2008

Mal tiempo

Ayer estuvo todo el día lloviendo.
He de confesarles que me gusta este tiempo, eso sí con moderación, aunque no fue muy moderado que digamos. Ya de buena mañana, un buen chubasco nos recibió en el puebo corito (Candelario) donde se nos requirió para valorar a un anciano con problemas respiratorios. Nada grave parecía, aunque se ganó un viajecito al Hospital Comarcal de Béjar donde estuvo en observación gran parte del día.
A partir de entonces, la charla en la base se convirtió en la ocupación más demandada, dado que pocos paseos se podían dar en el día de ayer. Son de esos, como decimos por aquí, de partida de mus y brasero, de los que apetece poco sentarse en el "poyo" de la entrada y de los que sería aconsejable no salir a la esquina ni a por el pan.
Por lo demás, el día estuvo malo (meteorológicamente hablando) hasta el final de la guardia. El traslado a la capital de un paciente puso el puntito de intranquilidad en un viaje marcado por el aire y el agua que nos acompañó gran parte del camino. Mis cuatro sufridores acompañantes de la ambulancia bailaban en la zona de atrás como peonzas. ¡Os juro que no era yo el que "movía" el vehículo!, sino el mal tiempo con rachas de un fuerte aire, el que nos hacía ir de un sitio a otro de la carretera. Y si encima le sumamos las obras de la autovía que embarran toda la calzada, el viaje a Salamanca resultó ser más una carrera de obstáculos que un viaje tranquilo y sosegado.
Resumiendo, que lo mejor de la guardia fué la compañía y los pastelitos que se compraron por la mañana y de los que dimos buena cuenta tomando un cafetito a media tarde.
Y alguno dirá...¡que engordan!, no qué va, los pasteles no engordan los que engordamos somos nosotros.

1 comentario:

siempre el mar dijo...

cuando te leo me pregunto: donde estará hoy el calvo del 112???? jajajaja.
¡¡¡¡¡¡he actualizado!!!!!!!!!!! poco pero lo he hecho
besitoss